La investigación en la acción (I-A
en adelante) es un proceso de análisis, cuestionamientos y estudios sobre la
calidad de una situación socioeducativa actual, como es el sistema educativo
como institución, con el fin de buscar una mejora de su calidad. Esto debe
realizarse mediante la colaboración y participación activa del personal
relacionado, de forma interna o externa, con la propia actividad docente de los
centros, pues desde dentro es como mejor se tratan y cuestionan las posibles
modificaciones de la metodología de enseñanza.
Del mismo modo, es imprescindible
analizar la influencia negativa que puede aportar la rutina y habilidades
aprendidas y mecanizadas, incluidas dentro de unas directrices externas ya
prefijadas y previas al curso, vistas como un obstáculo para la flexibilidad y
remodelación de los métodos a usar por los propios docentes. Hay que aceptar la
posibilidad de que, lo que socialmente llegó a aceptarse como pautas para una
educación satisfactoria, actualmente deban verse sometidas a debate tras un
análisis exhaustivo de sus verdaderos resultados en el colectivo del alumnado.
Este trabajo de reconsideración de
rutinas y flexibilidad mental hacia nuevos métodos de enseñanza y cooperación
socioeducativa se consigue fomentando el espíritu crítico de colectivos
sociales y educativos, además de su constante participación ligada a la
escuela, ya que, una posible reforma de contenidos y pautas de acción en este
ámbito educativo, tendrá su segura influencia ligada al ámbito social.
La I-A no debe ser concebida como un
conjunto de materiales, técnicas y recursos para resolver ciertos problemas
prácticos. Se trata de un proceso de análisis respecto a la naturaleza del
problema a tratar dentro del ámbito de la enseñanza para modificar ciertos
aspectos del mismo o reformularlo de forma completa para fijar o alcanzar de
forma satisfactorias los objetivos pertinentes.
Como se ha explicado antes, la I-A
no somete a las personas inmersas en la problemática a transformaciones de tipo
experimental dentro de la puesta en marcha de la nueva práctica, sino que
defiende la participación de estos grupos de personas a lo largo de todo el
análisis de la problemática para conseguir un mayor interés, implicación y
preocupación por el proceso de modificación y los resultados del cambio de
práctica. Es por esto que la I-A tampoco debe ser concebida como una mera
metodología, pues mediante la implicación de las personas afectadas, ésta se
presenta un carácter sensible y transformador hacia el contexto, a las
diferentes interpretaciones y reacciones de las personas relacionadas con el
problema, así como hacia las consecuencias sociales derivadas del mismo antes y
después del cambio.
Respecto
al modo de proceder de la I-A, cabe destacar que ésta es un proceso continuo de
"acción-observación-reflexión-nueva acción". De este modo, las pautas
a seguir para llevar a cabo un proyecto de I-A son:
-
Partir de un problema práctico, una situación que plantea inestabilidad entre
lo que pretendemos conseguir y el producto obtenido, partiendo de una situación
relacionada con el campo de la acción y que se pretende cambiar o mejorar. En
muchas ocasiones, los problemas prácticos fijados en un principio no son más
que reflejo de otro problema más profundo en el que hay que trabajar. También
puede darse la situación de tener que lidiar con varios problemas previos al
problema que se fija como principal. Es por esto que, antes de proponer un
problema práctico, es necesario un análisis exhaustivo de la situación actual y
su práctica.
- Profundizar en el problema: por qué la situación actual supone un problema,
cuáles son sus características, etc., mediante la descripción del contexto en
que se produce el problema práctico y sus consecuencias. Cabe destacar la importancia
de que, porque se viva la situación a analizar como un problema, no se debe
suponer que se conozca a fondo. Para ello, es necesaria una exploración de la
realidad percibida así como una recogida de datos acerca de la situación y
todos sus matices. Además, es necesario dar cabida a posibles contradicciones,
dilemas y dificultades a lo largo del proceso de I-A que requerirán diferentes
planes de actuación.
-
Llevar a cabo un análisis de los datos obtenidos para efectuar una correcta
interpretación del problema presente en contraste con lo que se desea obtener.
Se considera necesario recoger información basada en los diferentes puntos de
vista de las personas implicadas, información sobre las acciones realizadas y
su modo de desarrollarse e información introspectiva acerca de la forma de
vivir y entender la situación problemática a abordar. De este modo, no deben
faltar técnicas de recogida de información tales como la entrevista, la
observación y la reflexión introspectiva, contando con la colaboración de
personas externas que puedan aportar una visión diferente del problema para
aumentar la riqueza y contraste de evidencias y realidades.
- A
continuación, decidir la práctica alternativa que se va a llevar a cabo en
sustitución de la actual. Es importante recordar que la comprensión de una
situación no siempre conlleva una forma óptima de mejorar la acción, es decir,
las nuevas posibilidades de acción no sólo dependen de la comprensión del
problema actual, sino de las ideas alternativas elaboradas desde la reflexión y
el análisis crítico de la situación por parte de las personas implicadas,
teniendo también en cuenta el presupuesto base para la modificación del plan de
acción de la misma.
Esta
última pauta no puede comenzar su enunciado con un "finalmente", ya
que la I-A se define por no poner fin a su análisis constante de las
situaciones y problemas prácticos en el ámbito educativo, así como de la
búsqueda de soluciones que luego volverán a ser investigadas en profundidad
para obtener información de las circunstancias que introdujeron nuevos
problemas a modificar durante un nuevo ciclo de I-A. Es por esto que, sólo el
análisis de nuevos datos recogidos tras el ciclo de I-A descrito a lo largo de
este texto nos puede facilitar información y pruebas de sus consecuencias
mediante las acciones prácticas puestas en marcha, así como de su posible
futura modificación en busca de nuevos objetivos a alcanzar o problemas
surgidos a eliminar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario