jueves, 15 de noviembre de 2012

ALGO QUE APRENDER


Éste es el título de un breve pero sensato texto elaborado por Paco Espadas. A continuación dedico mis impresiones tras la lectura del mismo. 

Todos tenemos derecho a aprender, pero es cierto que cuando el aprendizaje se impone como un deber, un esfuerzo constante durante un tiempo establecido, y está ligado a una calificación final que otorgará un rango a cada aprendiz dentro de una escala de valores, la posible motivación, curiosidad o improvisación diaria del aprendiz se ve disminuida para poder adaptarse a la norma que debe cumplir. Y si los alumnos aprendices dejan de contribuir en clase con estas características propias de su edad, el aprendizaje no será eficaz, pues únicamente ponen a disposición del maestro las cualidades que les son demandadas, dejando a un lado el posible desarrollo de su aprendizaje mediante otros mecanismos. En esta situación, el aprendizaje del alumno pasa a ser válido o no según su calificación obtenida al final de un curso, lo cual aumenta las posibilidades de que éste se sienta rechazado o con un trato diferente al de sus compañeros. Además, esta calificación no siempre es válida para medir el progreso de aprendizaje que el alumno ha tenido en todos los aspectos más allá de los temas pertenecientes a las asignaturas propias de la escuela, los cuales también son relevantes para la formación del mismo.


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